El pensamiento de la Antigua Grecia, del cual tal vez nos queda poco
gracias al cristianismo, resulta apasionante y muy necesario. Recuerdo
cierta conversación, en la que alguien argumentó, ante el hecho de que
la Antigua Grecia fuera una sociedad esclavista, que tampoco desapareció
esa lacra posteriormente y, de manera lógica, la sociedad griega
hubiera tenido también que evolucionar en lo que atañe a la lucha de
clases si no hubiese llegado el cristianismo. En cualquier caso, supone
toda esa especulación jugar a la ucronía, aunque no está mal insistir en
ello ante el dogmatismo religioso que pretende reducir toda concepción
de la historia. La relación del anarquismo con el mundo
griego es estrecha, y se acaba mencionando a uno u otro autor, o
escuela, como precursores de las ideas libertarias. En ese sentido,
Epicuro puede ser un filósofo en el que encontremos muchos rasgos
liberadores. Aunque hay que aclarar que Epicuro no era explícitamente
ateo, sí se empeñó en liberar a los hombres de todo vínculo con los
dioses al considerarlos indiferentes al destino humano. Del mismo modo,
otra de sus grandes preocupaciones fue que el hombre se desprendiera de
todo temor a la muerte, conocida es su frase al respecto: "mientras se
vive no se tiene sensación de la muerte y cuando se está muerto no se
tiene sensación alguna".
