Como el término coach es uno de los que nos hacen saltar todas las alarmas escépticas, cuando además, estas personas que aseguran ser capaces de "adiestrar" al prójimo, utilizan cierta jerga de apariencia científica, el asunto invita a una mayor indagación. Es el caso, y de nuevo hablo por experiencias personales, de la llamada Programación Neurolingüistica (PNL). Esta técnica tiene ya unas décadas, y viene a decir, lo cual explica su denominación, que existe una conexión entre los procesos neurológicos, el lenguaje y ciertos patrones de comportamiento adquiridos durante las experiencias de las personas. Así, se asegura que estos últimos, que podemos considerar una programación, pueden cambiarse para lograr objetivos exitosos en nuestras vidas. Dicho de otro modo, los practicantes de la PNL pretenden reprogramarnos, en lo que atañe a nuestras creencias y a nuestros procesos sensoriales y psicológicos.
