En la entrada anterior, mencioné a Richard Dawkins,
más como referente ateo que por su trabajo científico (aunque, hay que
decir que ambas facetas se confunden). El caso es que he observado
cierta animadversión (me refiero dentro del ámbito de la crítica y del librepensamiento, claro está) debido a que se trata de un
científico "neodarwinista" (sic). He de decir, en primer lugar, que esta
controversia científica, entre partidarios de la evolución y críticos
de ella, se me escapa bastante. Si conozco a Dawkins, es
principalmente por la lectura de dos libros suyos, El espejismo de Dios y Destejiendo el Arco Iris.
Ciencia, ilusión y el deseo de asombro, que me parecen magníficas
divulgaciones científicas y obras devastadoras con la irracionalidad. En
cualquier caso, nunca me refiero a ningún autor empleando su discurso
de forma categórica, al menos no es mi intención hacerlo, ya que mi sano
escepticismo, junto a mi notable ignorancia, tratan de impedir
permanentemente que haga tal cosa. Con la mera mención a Dawkins, he observado que solo mencionar su nombre produce esa
crítica (se señala su condición "evolucionista" como un dogma y se le
acusa también de determinista), aunque insistiré en que mis alusiones no
implican que esté de acuerdo en todo con ese autor. Veamos si podemos
arrojar algo de luz (sin sarcasmo) a un debate que, a priori, se me
escapa un poco (seguro que bastante).
