Una de las cosas que me vuelven loco es la capacidad que tiene el ser humano para "racionalizar". De hecho, es un término que empleo no pocas veces en mi vida cotidiana. Seguramente, mi torpeza no tiene límites a la hora de expresarme, por lo que no siempre acabo convencido de que mi interlocutor haya comprendido lo que quiero decir con el término de marras.
Tantas veces, se sigue empleando "racionalizar" simplemente como sinónimo de "razonar"; precisamente, es justo lo contrario, al menos desde un punto de vista psicológico. La capacidad de razonar alude, como es sabido, a sacar las mejores conclusiones posibles, relacionando ideas o conceptos; por otra parte, también puede entenderse como justificar la respuesta a una cuestión usando los mejores razones y argumentos. Veamos ahora lo que queremos decir con "racionalizar", donde esa "justificación" se realiza de manera muy condicionada por nuestros propios intereses.
