Mostrando entradas con la etiqueta Medicina alternativa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medicina alternativa. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de enero de 2026

Bakashi, la fuerza vital cósmica


Como en otras ocasiones, analizamos de forma somera una terapia alternativa, que hace un excesivo hincapié en la cuestión “espiritual, la cual tiene su origen en ciertas filosofías orientales; también, como otras veces, insistimos en que seguramente nuestra ignorancia no tiene límites, pero sí queremos llamar un poquito la atención sobre lo que creemos que simplemente hay que denominar pseudociencia o ‘conocimiento obsoleto’.

Antes de indagar en esta práctica, no demasiado conocida en nuestro país, denominada bakashi, recordaremos que no se trata de ridiculizar, ni otras culturas, ni a los practicantes de ciertas técnicas, terapias o medicinas alternativas; cada uno hace lo que quiere con su vida a nivel personal, aunque sí es cierto que nos esforzamos por denunciar los intentos de manipular al prójimo, el cual debería tener los conocimientos precisos para actuar en consecuencia. Dicho esto, también diremos que tampoco pretendemos decir, ni por asomo, que la cultura occidental sea superior a otras, otro lugar común en estas discusiones, sino que el camino para el conocimiento sí debería tener un camino con ciertas pretensiones de objetividad. Si no fuera así, hablamos de otra cosa, no de conocimiento; insistiremos en que, por muy valiosa que sea la actitud personal en cada problema que se afronte, es necesario una solidez científica para curar a las personas.

martes, 24 de enero de 2023

¿Tranquilidad o inquietud existencial?


Hay todo tipo de argumentos que justifican que las personas tengan todo tipo de creencias. Para el que suscribe, uno de los más obvios es la simple y llana "tranquilidad existencial"; desde la creencia en un ser supremo, una especie de padre protector sobrenatural todopoderoso, pasando por toda suerte de orden o propósito cósmico (es decir, la idea de que existe un sentido trascendente en la existencia del universo y, ojo al dato, en la propia vida del que cree, que para eso cree, para sentirse especial), hasta llegar a entes o energías de índole sobrenatural o seudocientífica (que, además, supuestamente sanan y vitalizan).

Pues eso, tranquilidad existencial, frente a la cual vamos a reivindicar una especie de "inquietud existencial" que se nutra de un auténtica mejora de la vida terrenal. Desmontar las creencias del prójimo es complicado, principalmente porque el ser humano tiene la muy irritante tendencia de acomodarse en ellas, de no querer escuchar argumento alguno en su contra y de crear todo tipo de racionalizaciones (esto es, pseudoargumentos). Alguien dijo una vez que las ideas eran como un virus instalado en la mente humana; creo que no dijo creencias, y está bien que dijera "ideas" para que tratemos de aclarar algunos términos a nivel semántico. Las ideas, a priori, no son buenas ni malas; vienen a ser una especie de primer estadio del conocimiento que necesita ser verificado objetiva o científicamente. Las creencias, aparentemente, tienen una mayor connotación de conformidad con algo y, más tarde o más temprano, de dogmatismo.

viernes, 28 de octubre de 2022

Por qué gente inteligente cree cosas necias


Hay quien asegura, con muy buen humor y bastante mala leche, que cuanto más ridículas y absurdas son las creencias de la gente más se irrita cuando uno se ríe de ellas. Para analizar por qué se da crédito a tanta "tontería", en primer lugar hay que dejar de lado un juicio simplista que cataloga a dichas personas simplemente de "no muy inteligentes", algo que no es necesariamente así. Nadie es enteramente racional, siendo seguramente bueno que así sea, y estamos muy condicionados por diversos factores, entre los que se encuentran nuestras emociones, temores y deseos, que nos empujan a creer en ciertas cosas no verificadas; siendo conscientes de ello, hay menos posibilidades de caer en creencias disparatadas.

Para comprender por qué creemos en cosas erróneas, hay que mencionar la disciplina de la heurística, que alude en nuestro caso a una técnica no rigurosa de acceso al conocimiento,  que podemos denominar también atajo y que vendría a ser una manera informal de razonar. Se trata de una forma cómoda de proceder en nuestra vida cotidiana, incluso eficiente a veces, pero que acaba teniendo un coste elevado si da lugar a “falsas creencias” debido que esas estrategias de verificación presentan vulnerabilidades  sistemáticas. Si queremos comprender el mundo de manera amplia, no podemos acudir solo a nuestras experiencias personales ni basarnos en nuestra simple intuición; nuestro sistema de percepción de la verdad, el sistema cognitivo, está tan sujeto a engaños como nuestros sentidos. Si las ilusiones ópticas, por ejemplo, son habituales, también existen lo que podemos llamar ilusiones cognitivas o percepciones erróneas. Tal vez la siguiente cita, de Robert Pirsig, nos ayude a encontrar una perspectiva adecuada sobre la ciencia: "El verdadero propósito del método científico es asegurarse de que la naturaleza no nos ha inducido erróneamente a creer que sabemos algo que, en realidad, no sabemos".

domingo, 5 de julio de 2020

Desvergonzados líderes espirituales

Fulanos como Deepak Chopra son el paradigma de los tiempos que vivimos, en cuanto a nuevas creencias. Se trata un prolífico escritor sobre la espiritualidad y el poder de la mente, presentadas con el subterfugio de "cierta" base científica. El tipo es tan sinvergüenza, que llegó a afirmar que algún terremoto ha sido provocado en parte por él gracias a una "poderosa" meditación. El autor de la obra La curación cuántica considera que las ideas provocan cambios físicos evidentes, y de la forma más burda posible. Nuestra visceralidad sobre esta clase de "especialistas" es, tal vez, inmisericorde, pero así consideramos que hay que ser con este tipo  de charlatanes y manipuladores. La defensa de esta clase de cosas son ya lugares comunes, como el hecho de ser un alternativa al feo y materialista mundo en que vivimos (no una alternativa, sino la gran Verdad ofrecida, al igual que la han propuesto todas las religiones). Sin embargo, todos estos gurús de la espiritualidad tienen sus bienes materiales bien asegurados, gracias a un público deseoso de creer en algo diferente. Chopra es, por encima de cualquier otra condición, un autor de best-sellers y una garantía de éxito comercial gracias a multitud de productos relacionados con sus teorías.

domingo, 10 de marzo de 2019

Tiendas esotéricas, ¡están aquí!


Hoy en día, proliferan tiendas de condición inenarrable en las que, de forma aparentemente inexplicable, abunda toda suerte de productos relacionados con terapias pseudocientíficas, soluciones mágicas o espiritualidad de baratillo; para no andarnos con eufemismos, engaños para incautos.

Es más, es posible que la crisis económica de los últimos años haya favorecido el auge de este tipo de locales que venden consuelo no tan barato a las personas. Algunos de los que regentan estos negocios, lo dejan muy claro sin andarse por las ramas: "cuando peor le va a la gente, mejor nos va a nosotros". La frontera con la religión es difusa, podemos hablar de una necesidad de creer de tantas personas, aunque muy explicable gracias a mecanismos sociales y psicológicos. Es decir, los conformistas van a argumentar una y otra vez que la gente tiene esa necesidad de creencia, que qué le vamos a hacer, o más bien de consuelo, mientras que otros nos empecinamos en buscar sustentos más sólidos en la vida al mismo tiempo que soluciones a los problemas sociales e individuales, tantas veces conectados de forma estrecha.

domingo, 24 de febrero de 2019

Gwyneth Paltrow y el imperio de la pseudociencia

La estulticia posmoderna no para de sorprendernos. Esto es así hasta el punto de que una actriz popular, aunque discreta en cuanto a talento interpretativo, como es Gwyneth Paltrow, ha construido todo un imperio económico en base a sus consejos pseudocientíficos. La más elemental sensantez nos dice que una dieta sana, unido al ejercicio, nos ayuda a una vida saludable. Tan sencillo como eso. Tal vez uno de los problemas, en el caso que nos ocupa, es cuando se da cierto culto a valores frivolos, como la fama y la belleza, y uno de estos ídolos objeto de adoración decide sacar provecho de ello. Así, Paltrow no parece de ofrecer, a sus millones de incautos seguidores en las redes sociales, infinidad de consejos sobre salud, bienestar y un pobre e irrisorio estilo de vida. Desgraciadamente, gran parte de la gente no pone el foco en gente verdaderamente sabia, sensata y honesta con un discurso que ayude a potenciar nuestras conocimiento, a pensar por uno mismo y a tomar nuestras propias decisiones. Como ya hemos insistido muy a menudo en este blog, nos preguntamos cuáles son los mecanismos que activan el papanatismo más elemental. En este caso, hablamos de una persona famosa, lo cual tal vez no es un factor desdeñable para incrementar la estolidez de las masas, pero en otros casos hablamos de meros charlatanes, más o menso marginales, pero seguro que igualmente aspirantes a difundir sus discursos pseudocientíficos en forma de réditos crematísticos.

domingo, 3 de febrero de 2019

La industria farmacéutica y la medicina alternativa

Es ya un lugar común, cuando se critican ciertas prácticas alternativas consideradas pseudocientíficas, argumentar que el auténtico peligro es la industria farmacéutica.

De esa manera, ante la supuesta dificultad de acudir a hechos objetivos, y convertirse la discusión en una "cuestión de fe" (es decir, mera ideología), uno no tarda en ser acusado de favorecer a la industria al criticar la medicina (mal) denominada alternativa. Por supuesto, creo que ya lo he mencionado a menudo en este blog, convertir la salud en un negocio, buscando la máxima rentabilidad de los productos, es algo digno de la máxima crítica que nos convierte en sujetos utilizables. Por otra parte, la validez o no de las terapias y productos propuestos, tanto por la industria convencional comoo la alternativa, igualmente debe ser puesto en el ojo del huracan. Es decir, tan sencillo como que se trata de dos campos diferentes, o quizá no tanto, ya que se complementan, para aplicar nuestra racionalidad y pensamiento crítico. Es más, el argumento de que las farmacéuticas priman el negocio deberíamos utilizarlo, de una manera obvia y lógica para concluir, tan sencillo como eso, que si las medicinas alternativas fueran efectivas se esforzarían en invertir en ellas y sacarles el máximo beneficio.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Coach ultraespiritual

De unos años a esta parte, hemos oído con frecuencia las palabras coach y coaching; inundan por doquier nuestra vida y parece que es inevitable caer tarde o temprano en manos de algún listillo que nos va a enseñar las técnicas adecuadas para no se sabe muy bien qué (hacer un cursillo, vamos), si a eso le añadimos alguna suerte de espiritualidad, ya obtenemos nuestro máster superior tan auténtico como el de los políticos.

Como es lógico, en una sociedad que prima el éxito (a pesar de lo penoso que resulta caer en ella, una y otra vez, en crisis de todo tipo; ¡como somos los seres humanos!), estos tipos que nos venden el adiestramiento adecuado para lograr un objetivo tienen su nicho de mercado (¡y de qué manera!). Seguramente, y solo digo seguramente, la mayoría de estos coach lo que nos venden son cajas de humo envueltas de perogrulladas.

¿Qué ocurre cuando aparece en nuestras vidas un coach que, además, asegura ser 'sanador espiritual'? Sencillamente, que una vez más logra engañar a más de un incauto ávido de una vida plena de luz y energía. Sin embargo, la cosa tiene todavía una vuelta de tuerca más: frente a la pseudoespiritualidad, la ultraespiritualidad. No sé, no sé, estoy planteándome si lo que nos dice J.P. Sears pueden ser "verdades como puños". Vean y escuchen, y juzguen por sí mismos…



viernes, 23 de noviembre de 2018

Subjetividades por doquier

Las observaciones subjetivas contaminan cualquier problemática humana. Si a esto le añadimos otros muchos factores, resulta francamente difícil a priori evaluar si determinada terapia es o no válida (eso, en el caso de la medicina alternativa, no hablemos ya de otro tipo de "experiencias") .

En no pocos casos, queremos ver una asociación donde lo más lógico es que no la haya; si tengo un dolor, lo más probable es que la molestia remita sin más (la consabida "regresión a la media"); sin embargo, si hemos tomado algún médicamento, o llevado a cabo determinada terapia, la asociación automática es inmediata. El mercado está plagado de todo tipo de soluciones "mágicas" para la salud, la belleza, el bienestar espiritual, en definitiva, las promesas de una vida mejor. Y cuando digo mercado, me refiero al oficial… y también al alternativo, que aspira a ser oficial, por supuesto.

sábado, 17 de noviembre de 2018

¿Lo oficial contra lo alternativo?

Atacar la homeopatía, como uno de los insignes representantes de la llamada "medicina alternativa", es ya un lugar común. Es decir, es habitual afirmar, con algo de tono jocoso, que el supuesto médicamento homeopático no es más que un compuesto de agua con azúcar.

Eso sí, un remedio el de la homeopatía que tiene como el resto de medicamentos un precio en el mercado, y con una alusión a un supuesto principio activo tan diluido que parece inexistente. Como deberíamos saber, para que un medicamento resulte efectivo hay que tomar una dosis mínima que resulte efectiva, lo que se define como superar un umbral de dosis a partir del cual puede haber efecto farmacológico. Para sustituir esto, los homeópatas suelen acudir a explicaciones bien algo fantasiosas, bien repletas de términos científicos abstrusos. Como a cualquier otro terapeuta y científico, habría que exigir una explicación clara y coherente sobre el principio activo que puede curarnos. Decir que la homeopatía que nos venden en las farmacias no es más que agua con azúcar es, efectivamente, un lugar común insuficiente para los que siguen creyendo en la bondad de sus resultados, lo mismo que afirmar que sus beneficios no son superiores a los del llamado efecto placebo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

A vueltas con la homeopatía

La cosa con la homeopatía está más revolucionada que nunca. Diversas asociaciones, médicas y de defensores del paciente, piden una actuación legislativa clara contra las pseudoterapias, lo cual ha sido visto, como no podía ser de otra manera, por ciertos defensores de "lo alternativo" como una especie de "caza de brujas". En mi opinión, y no digo que yo esté de acuerdo con esa nueva legislación, uno es un ingenuo que cree más en la educación, una vez más, se tergiversa el debate para desviar la atención sobre lo evidente: que ciertas terapias no presentan validez alguna, no muestran beneficio alguno más allá de un efecto placebo notablemente malentendido. Las estadísticas del placebo, que hay que insistir en que no es ninguna terapia, por lo que no puede defenderse como tal, y por lo tanto no cura enfermedad alguna, son los son, equiparables al supuestos beneficio de la homeopatía. A no ser, claro está, que quiera creerse otra cosa. Sea como fuere, es éticamente cuestionable vender el placebo como una solución médica, tan sencillo como eso. Para mí, realizar tal cosa, aunque pueda producir alivio de algunos síntomas a corto plazo, nos introduce en cuestiones controvertidas: refuerzan ciertas creencias, que acaban siendo muy negativas, como el hecho de pensar que una solución simple termina por solucionar un problema verdaderamente grave.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Edzard Ernst, un científico en el país de las maravillas

Edzard Ernst, formado en Alemania, aunque ciudadano británico desde 1999, es catedrático de medicina e investigador especializado en el estudio de la medicina alternativa. No entraré en detalles sobre su currículum, ya que suele ser objeto de sospecha según las simpatías de cada uno y tampoco pretendo evidenciar de manera simple que se trata de una autoridad en la materia. Diremos, al menos, que está al frente de la revista Focus Alternative and Complementary Therapies y que escribe de forma regular en el diario The Guardian. Se le considera uno de los azotes actuales contra la medicina alternativa y trata de hacerlo desde una perspectiva basada en la evidencia. Para los que pueda acusar a Ernst de defender la medicina oficial del sistema, recordaremos su enfrentamiento nada menos que con Carlos de Inglaterra, al ser este un consumidor y defensor de la homeopatía y de otras terapias alternativas. El príncipe, junto a su madre, lograron presionar lo suficiente para que la homeopatía fuera incluida en el sistema de salud británico. Después de que Ernst dijera que la homeopatía es sencillamente una pseudociencia, sin más beneficio que el efecto placebo, el aspirante a monarca logró apartarle de su cátedra en la Universidad de Exeter.

sábado, 25 de agosto de 2018

Por qué creemos en cosas raras

Ese es el título de un libro de Michael Shermer, subtitulado Pseudociencia, superstición y otras confusiones de nuestro tiempo.
Correspondiente a esa obra, repasamos a continuación algunos de los factores que inducen a las personas a creer cosas más que raras, los cuales son incluidos en la categoría de "lenguaje pseudocientífico":

Las anécdotas no constituyen una ciencia
Las anécdotas —las historias que se cuentan para apoyar una afirmación— no constituyen una ciencia. Sin testimonios de otras fuentes que las corroboren, sin pruebas físicas de algún tipo, diez anécdotas no valen más que una sola y cien no valen más que diez. Quienes cuentan una anécdota son narradores humanos falsables.

El lenguaje científico por sí solo no constituye una ciencia
Vestir un sistema de creencias con los atavíos de una ciencia recurriendo al lenguaje y a la jerga científicas, como en «ciencia de la creación» no significa nada sin testimonios, pruebas experimentales y corroboración. Como en nuestra sociedad la ciencia está investida de un gran poder místico, quienes desean respetabilidad, pero carecen de pruebas, intentan llenar lagunas buscando una apariencia y un lenguaje «científicos».

martes, 14 de agosto de 2018

Escepticismo y autocrítica

Como ya hemos dicho en otras ocasiones el mundo escéptico y crítico peca no pocas veces de cierta soberbia y, lo que es peor, realiza una lectura de la realidad más que simplista cuando trata de explicarse por qué la personas siguen acudiendo a tantas creencias y terapias seudocientíficas. Así, la explicación que suele darse es la ignorancia sobre cuestiones científicas, así como sobre la metodología para concluir si un conocimiento es o no verdadero.

Esto es así, solo en parte. Es cierto que existe ignorancia y pocas ganas de combatirla cuando, por determinados mecanismos, el ser humano se acoge a una creencia tantas veces adornada con terminología seudocientífica. No obstante, insistimos, es una lectura sesgada de la realidad; resulta mucho más interesante dar un paso más e indagar, precisamente para tratar de combatirlo de verdad y buscar mejores soluciones a los problemas humanos, en por qué las personas acaban confiando en este tipo de prácticas, si no creyendo de forma dogmática.

sábado, 5 de mayo de 2018

New Age, posmodernidad y creencias alternativas


En otras ocasiones, nos hemos referido a la posmodernidad y también a la pseudociencia (terapias alternativas, formas eclécticas de neoespiritualidad…), vamos a tratar ahora de vincularlas de alguna manera con los rasgos de esta época proclive al eclecticismo y a una suerte de creencias a la carta. El objetivo, como no podía ser de otra manera, es tratar de comprender cómo es posible que tantas personas sigan creyendo en cosas absurdas, contrarias a la razón, incluso irrisorias.

Hay que recordar que la crisis de la modernidad supuso la de los grandes relatos, ya fueran políticos, científicos, religiosos o filosóficos; ello explica que el llamado sujeto posmoderno se caracteriza por la atomización y por la falta de vínculos; así, buscaría con afán un relato, entendido como un discurso que legitime su existencia. Uno de los grandes males que caracterizan las sociedades "avanzadas" es el de la depresión, o cualquier otro tipo de dolencia psicológica, para el que la medicina convencional y científica no tarda, lamentablemente, en administrar psicofármacos. De forma paralela, se ha producido un sorprendente auge de todo tipo de hechiceros y terapeutas alternativos, con discursos pseudocientíficos, abiertamente esotéricos o, en gran parte de los casos, con una mezcolanza de difícil digestión.

sábado, 21 de abril de 2018

¿Pseudociencia o sencillamente anticiencia?

En alguna ocasión, he dedicado alguna entrada en este blog al término “magufo”, que alude peyorativamente a practicantes de pseudociencias y/o pseudoterapias, y en general a “creyentes” de todo tipo. Bien, ya expresé lo poco de mi agrado que es el término, empleado con tal simpleza, que el usuario se suele poner a un nivel de irracionalidad similar al de todo aquel que pretende hacernos comulgar con sus creencias absurdas, y además lo hace en nombre todo lo contrario.

Por desgracia, y supuestamente en nombre de la ciencia y del librepensamiento, dos conceptos tal vez no equiparables, pero que sí deberían ir de la mano, hay quien actúa de forma elitista e inquisitorial. Precisamente, lo que deberíamos tratar de combatir como herramientas imprescindibles para toda oposición al dogmatismo. Dicho esto, rechazada todo etiqueta insultante y simplista, me gustaría una vez más reflexionar sobre la pseudociencia y sobre ciertas terapias (que, efectivamente, no dejan de ser ‘creencias’, pero cuya relación con la ciencia es posible que a veces observemos de forma errónea). A menudo también aludimos, a la hora de juzgar ciertas teorías, al método falsacionista. Esto es, que la ciencia se dedica fundamentalmente, no a demostrar que algo es rigurosamente cierto, sino a “falsar”: si se demuestra que algo es falso, entonces hay que decir que no es científico. El falsacionismo, también criticado cuando se usa como método infalible, nos introduce en no pocos problemas, si queremos denominar “pseudociencia” a toda creencia o teoría, ya que no todas ellas se presentan utilizando reglas científicas. El ejemplo más obvio es la creencia en Dios (o en dioses), que va más allá de los meros hechos que puedan desmentirla. Es por eso que hay quien considera que ciencia y religión corresponden a ámbitos diferentes, regidos por normas distintas (no digo que sea, necesariamente, mi caso, aunque sí hay que tenerlo en cuenta). Dejemos a un lado lo que podemos llamar, estrictamente, creencia religiosa, aunque a veces las fronteras se diluyan cuando observamos a creyentes y prácticantes de todo tipo de terapias (más adelante, apuntaré sobre esto).

viernes, 9 de junio de 2017

Los reconocidos y limitados beneficios del placebo

Me da la sensación de que existe cierta confusión sobre lo que es el efecto placebo. En un artículo reciente, Rosa Montero ha llegado a considerar la homeopatía, muy probablemente, como un simple placebo, para acto seguida defenderla por su condición inocua y por mejorar la salud. ¿El placebo mejora verdaderamente la salud? Veamos. Al menos, desde finales del siglo XIX, la medicina científica anunció el (supuesto) fin del placebo. Ya en aquel momento, hubo quien lamentaba el asunto, ya que se consideraba que factores como una actitud tranquilizadora, por parte del terapeuta, junto a saber dar el trato correcto al paciente, resultaban eficaces en algunos aspectos. Podemos decir que, hoy en día, y afortunadamente, el efecto placebo ha sobrevivido. También es posible afirmar que cierto poder de la mente humana resulta poco menos que incognoscible. Esto es importante para el conocimiento científico, reconocer la propia ignorancia sobre tantas cuestiones, lo cual no abre la puerta a lo esotérico. Dicho esto, admitiendo los beneficios del placebo, hay que decir que no se trata de ninguna terapia. Y esto es así porque resulta francamente complicado realizar un experimento para desgranar los beneficios psicológicos y culturales del placebo; no resulta posible comparar el placebo con ningún otro tratamiento. De hecho, y esto hay que decirlo, no parece muy ético, dentro de la comunidad médica, tratar a un paciente realmente enfermo con un efecto placebo. Insistiremos en lo importante de "realmente enfermo". La explicación estriba en que el mundo clínico no puede interesarse por demostrar que un tratamiento funciona mejor que "nada", sino si lo hace mejor que cualquiera de los realmente existentes.

martes, 10 de enero de 2017

Las terapias espirituales

La colección ¡Vaya Timo!, de la editorial Laetoli, está compuesta de una serie de libros breves que, habitualmente con un tono sarcástico y provocador, se ocupan de las creencias y pseudociencias más variadas. Su última edición es Las terapias espirituales, ¡vaya timo!, obra del médico Víctor Javier Sanz, con la que parece completar un trilogía dentro de la misma colección. Los anteriores, ya estaban dedicados a la homeopatía y a la acupuntura, aunque ahora matiza que en realidad todas las terapias alternativas, consideradas simple y llana pseudociencia, son en realidad espirituales. Si un supuesto terapeuta alude al chi, de la cultura tradicional china, al prana, proveniente del hinduismo, a la energía vital, cuyo origen parece ecléctico y a gusto del consumidor, o sencillamente a desequilibrios energéticos deberían dispararse todos nuestros dispositivos de alarma (científicos). Todos esos conceptos están fundados en creencias, provienen de lo espiritual o de lo metafísico, por lo que no pueden venderse como remedios científicos (es decir, algo demostrado que funciona). Las creencias son muy respetables, todos las tenemos de un modo u otro, pero no podemos pretender que las mismas sean un método eficaz para sanar una enfermedad.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Realides múltiples y universos paralelos

Al llegar a la consulta de aquel tipo, la primera impresión estaba lejos de ser sospechosa. De aspecto agradable, actitud seductora y jerigonza habilidosa, su bata blanca contribuía a investirle de cierta autoridad. Enseguida, pasé a explicarle los síntomas de mi malestar. Me habló sobre la manipulación de mi cuerpo con determinadas técnicas de masaje, desde un punto de vista "holístico" (sic), que pondrían especial énfasis en mi estructura corporal y en los problemas mecánicos derivados de la misma. Los fines sanadores, como no podría de otra manera, no tardarían en llegar. Momentáneamente, me quedé cavilando…

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sueños lúcidos

Por mucho que se despotrique contra la mística de la religión y contra la pseudociencia de las terapias alternativas, no sé como diablos ocurre, que uno acaba dando de bruces con todo ello. Esa vez, no me pregunten ustedes por qué, me encontraba súbitamente rodeado de individuos cuyas palabras y actitud me producían, como no podía ser de otro modo, cierto déjà vu. La terminología, con algunas variantes, era la habitual en estos casos, algo relacionado con las "vibraciones" y constantes alusiones a la "energía", atribuyéndola de manera pertinaz cualidades morales y contradiciendo, así alegremente, las más elementales enseñanzas científicas. Lo que aportaba algo de originalidad, y tampoco demasiado no nos vayamos a engañar, a los postulados de aquellos seres extrañamente vaporosos es que no paraban de repetir a modo de mantra el epíteto "cuántico". También, una mención embelasada al poder del subconsciente y a lo maravilloso del universo onírico.