Como en otras ocasiones, analizamos de forma somera una terapia alternativa, que hace un excesivo hincapié en la cuestión “espiritual, la cual tiene su origen en ciertas filosofías orientales; también, como otras veces, insistimos en que seguramente nuestra ignorancia no tiene límites, pero sí queremos llamar un poquito la atención sobre lo que creemos que simplemente hay que denominar pseudociencia o ‘conocimiento obsoleto’.Antes de indagar en esta práctica, no demasiado conocida en nuestro país, denominada bakashi, recordaremos que no se trata de ridiculizar, ni otras culturas, ni a los practicantes de ciertas técnicas, terapias o medicinas alternativas; cada uno hace lo que quiere con su vida a nivel personal, aunque sí es cierto que nos esforzamos por denunciar los intentos de manipular al prójimo, el cual debería tener los conocimientos precisos para actuar en consecuencia. Dicho esto, también diremos que tampoco pretendemos decir, ni por asomo, que la cultura occidental sea superior a otras, otro lugar común en estas discusiones, sino que el camino para el conocimiento sí debería tener un camino con ciertas pretensiones de objetividad. Si no fuera así, hablamos de otra cosa, no de conocimiento; insistiremos en que, por muy valiosa que sea la actitud personal en cada problema que se afronte, es necesario una solidez científica para curar a las personas.















