Con esta afirmación quiero decir que, nos guste o no, nuestra manera de pensar es heredera de la tradición judeo-cristiana. Seguramente, tenemos más de ella que de las antigua filosofía griega. Insisto, sea de nuestro agrado o no, es necesaria asumir esto precisamente en aras de la libertad de pensamiento. Por lo tanto, hay que preguntarse en primer lugar por qué aparece Dios con tanta frecuencia en el pensamiento, especialmente en la Modernidad a partir de Descartes. La respuesta a esta cuestión no puede reducirse a un nivel personal, ya que muchos filósofos, en cuyo pensamiento aparece Dios, no eran personas religiosas o, incluso, declaraban abiertamente su agnosticismo o ateísmo. Descartes, pensador claro y brillante, puede ser una buena elección para tratar de explicar esta cuestión, ya que es el iniciador de la la época moderna en la filosofía. El autor de El discurso del método, iniciador también de la filosofía de la subjetividad y pensador barroco, comienza con la duda, muy acorde con el escepticismo filosófico imperante en el contexto histórico que le tocó vivir. Al hablar de "duda" lo que se quiere plantear es que ante el más mínimo planteamiento que ponga en cuestion la verdad, que no parezca absolutamente verdadero, se considerará entonces falso y se eliminará.
domingo, 30 de julio de 2023
El lugar de Dios en la historia del pensamiento
Con esta afirmación quiero decir que, nos guste o no, nuestra manera de pensar es heredera de la tradición judeo-cristiana. Seguramente, tenemos más de ella que de las antigua filosofía griega. Insisto, sea de nuestro agrado o no, es necesaria asumir esto precisamente en aras de la libertad de pensamiento. Por lo tanto, hay que preguntarse en primer lugar por qué aparece Dios con tanta frecuencia en el pensamiento, especialmente en la Modernidad a partir de Descartes. La respuesta a esta cuestión no puede reducirse a un nivel personal, ya que muchos filósofos, en cuyo pensamiento aparece Dios, no eran personas religiosas o, incluso, declaraban abiertamente su agnosticismo o ateísmo. Descartes, pensador claro y brillante, puede ser una buena elección para tratar de explicar esta cuestión, ya que es el iniciador de la la época moderna en la filosofía. El autor de El discurso del método, iniciador también de la filosofía de la subjetividad y pensador barroco, comienza con la duda, muy acorde con el escepticismo filosófico imperante en el contexto histórico que le tocó vivir. Al hablar de "duda" lo que se quiere plantear es que ante el más mínimo planteamiento que ponga en cuestion la verdad, que no parezca absolutamente verdadero, se considerará entonces falso y se eliminará.
domingo, 2 de julio de 2023
Las ideas antiautoritarias en la posmodernidad, desterrar el absolutismo
domingo, 25 de junio de 2023
Cinismo y libre examen
Para entender esto, como en tantas ocasiones, hay que averiguar qué suponía en origen la escuela filosófica de los cínicos. No hace falta decir, antes de ello, que si nos ocupamos de tal cosa en este blog es porque entendemos que una cierta actitud cínica, es más que necesaria para acercarnos al librepensamiento. En otras palabras, cuestionar siempre lo establecido, dudar de los convencionalismos y ser irreverente suponen una determinada forma de ver la vida y actuar en ella; por supuesto, una forma que defendemos y que entendemos muy unida al librepensamiento (y, por supuesto, a la libre expresión).
viernes, 12 de mayo de 2023
La tensión entre racionalidad y apasionamiento
Por su propia esencia, la religión es fundamentalista, dogmática, aunque sean apelativos que solo aplicamos muy influidos por los medios a los que terminan haciendo barbaridades en nombre de sus creencias. Cuando decimos que alguien es fanático, no estamos diciendo otro cosa que es excesivamente apasionado, es decir, que puede terminar por no corregir su actitud con una buena dosis de racionalidad (ni, muy importante, con una ética que a veces hay que aplicar sin más cuando se trata de respetar al prójimo). No es una tensión, volviendo al principio del texto, que sea fácil de resolver; sencillamente, es la vida cotidiana la que tiene que dar las respuestas. La frialdad científica no puede aplicar a todos los ámbitos humanos, y el dogmatismo, a mi modo de ver las cosas es siempre rechazable (creo que, aunque cueste un poco verlo, todo conlleva cierta dosis de relativismo, aunque sea un término que no defendamos abiertamente y que, especialmente, nos cueste ver aplicado en cuestiones morales).
lunes, 24 de abril de 2023
Reflexiones sobre la ideología
lunes, 10 de abril de 2023
Las ideas permanentes en el cerebro
Por qué creemos cosas raras, publicado en 2007 (con edición española un año más tarde), y como su propio título indica, se esfuerza en desentrañar el motivo por el que las personas creen en tantas cosas extrañas. La primera parte de la obra, como puede esperarse de un divulgador de la ciencia y del pensamiento crítico, puede considerarse todo un manifiesto del escéptico; el antídoto para las supersticiones y para las falsas creencias es el pensamiento racional y el método científico. Los más variados temas, como las abducciones extraterrestres, las experiencias del más allá o los rituales satánicos, son abordados en el resto del libro. Un tema muy interesante es lo que denomina "epidemias de acusaciones", que pueden desencadenar olas de histeria y cazas de brujas; por ejemplo, el acceso por hipnosis a recuerdos reprimidos de supuestos abusos sexuales en la infancia. No podía faltar en en el libro la polémica entre creacionismo y evolución, entre los biólogos que defienden la teoría evolucionista y los partidarios del diseño inteligente.
martes, 21 de marzo de 2023
El ateísmo, la aventura de pensar libremente
En una librería de viejo, enontramos este libro y, cómo resistirse a su compra, con semejante título: El ateísmo. La aventura de pensar libremente en España; máxime cuando vemos en los capítulos dedicados a los siglos XIX y XX con no poco espacio dedicado al anarquismo y también todo un epígrafe a Francisco Ferrer Guardia. Nos encontramos con una rigurosa y estimulante obra, editado por Cátedra en 2016, cuyo autor es el filólogo e historiador Andreu Navarra Ordoño. Comienza el libro con una declaración de intenciones donde el autor asegura no tener ninguna vocación polémica y si el afán de haber hecho un trabajo de investigación histórica. El objetivo es corregir el hecho de que es el ateísmo una postura filosófica no lo suficientemente estudiada en España; el ateísmo y una serie de conceptos más o menos cercanos como pueden ser el escepticismo, la incredulidad, el materialismo, el evolucionismo, la laicidad, el anticlericalismo…



